Aunque la película en sí es otra más de la extensa filmografía Bond, hay una frase célebre que despunta y que sirve como introducción a la entrada de hoy. En Muere otro día (la última película de Pierce Brosnan interpretando al famoso espía británico), el coronel Moon, avezado militar norcoreano, en un momento de la película le espeta a Bond: “Conozco bien la ONU. Estudié en Oxford y Harvard. Saqué matrícula en hipocresía occidental”.

Esta frase, aunque pueda parecer satírica o fuera de lugar, refleja totalmente el actual panorama internacional. El pasado día catorce, los países del Golfo Pérsico enviaron tropas al pequeño emirato de Bahréin para ayudar a su gobernante a mantener a raya a los manifestantes. ¿Cómo es posible que países como Arabia Saudí, uno de los pocos países que no se reconoce demócrata (un brindis por su sinceridad), critiquen públicamente al presidente libio Muamar Al-Gadafi mientras ellos mismos sofocan y silencian a millares de opositores además de enviar al ejército para acabar con una posible rebelión en un país aliado? ¿Cuál es el precio para tamaña hipocresía, tener el 25 por ciento de las reservas mundiales de petróleo? Pues parece que sí. Pero bueno, el caso de Arabia Saudí y su rey Abdalá serían de “hipocresía árabe”, vamos con occidente.

Tanto la Unión Europea como los Estados Unidos (sobre todo éste último) mantienen relaciones cordiales con dictaduras solo para asegurarse el suministro de materias primas para sus empresas e industrias. Países como Marruecos, Qatar, Bahréin, la propia Arabia Saudí o la misma Libia de Gadafi son ejemplos de que los intereses (tanto económicos como geoestratégicos) prevalecen por encima de los ideales democráticos de Occidente. ¿Cabe recordar a Nixon llenándose la boca de palabras como “libertad” o “democracia” mientras apoyaba el vil golpe de Estado contra Allende? ¿O los bombardeos indiscriminados sobre Laos?

Pero volviendo a la actualidad, en el seno de la Unión Europea, el presidente francés Nicolás Sarkozy continúa defendiendo la posición más férrea e intervencionista en lo que a la situación de Libia se refiere. Él representa aquella Europa rancia y neoconservadora que, con el pretexto de devolver la libertad y la democracia a un pueblo (pretexto que, muy a nuestro pesar, ya conocemos demasiado bien), pretende adueñarse de los recursos energéticos de un país.

Y es que ya lo dijo Quevedo: “poderoso caballero es Don dinero”. Representantes del autodenominado “mundo libre”, si en una Universidad hubiese la asignatura de hipocresía, segurísimo que sacaríais matrícula. ¡Felicidades!

 Tribuna: Matrícula en hipocresía occidental

Sobre el autor: David González


David González Caballero es estudiante de Magisterio en la Universidad de Barcelona. Actualmente compagina sus estudios con la administración de su blog, El Internacional, y su vertiente literaria. Tiene en su haber más de 60 premios literarios tanto nacionales como internacionales. En 2011 publicó su primer libro “XVIII Anys de Contes”.

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