Vo Nguyen Giap (izda) con otros miembros del Partido Comunista de Vientam, incluido Ho Chi Minh (2º dcha)

Este pasado fin de semana Vietnam estaba de celebración. Pero no ha sido ni su fiesta nacional, ni una apertura del régimen comunista hacia un sistema multipartidista. El pasado 25 de Agosto fue el cumpleaños de un héroe nacional y, para muchos, un símbolo universal de la lucha contra el imperialismo, historia viva del siglo XX: el general Vo Nguyen Giap.

Nacido en el seno de una familia humilde en un ya lejano 1911, este vietnamita consiguió llegar a la enseñanza superior (algo sumamente complicado para un hijo de campesino) en Hanoi, antigua capital de la Indochina francesa y actual sede del gobierno, para luego ejercer de maestro de escuela. Sus contactos en la Universidad de Hanoi le acabaron enrolando en el embrión de lo que luego sería el todopoderoso Partido Comunista de Vietnam. Poco a poco su fervor revolucionario lo convirtió en guerrillero primero y líder estratega después, consiguiendo echar a las tropas japonesas durante la Segunda Guerra Mundial, vencer absolutamente a los franceses en Dien Bien Phu (en la que dirigió las tropas que llevaron a la liberación de su nación), a los americanos durante la Guerra de Indochina y a los jemeres rojos cuando Vietnam invadió la Kampuchea de Pol Pot (con el que cesó la masacre camboyana perpetrada por éste). Fue considerado por el premio Pulitzer Stanley Karnow como “miembro del panteón de estrategas de la guerra moderna junto con Rommel, Grant, Lee o MacArthur”.

El general Giap en 2008. Wikicommons

Durante su larga vida conoció a personajes importantísimos del siglo XX, tales como Ho Chi Minh, líder del Partido y futuro presidente de la República Democrática de Vietnam (más conocida como Vietnam del Norte) o Robert McNamara, secretario de Defensa durante la administración Johnson responsable de lidiar con el general sobre el incidente de Tonkín, que sirvió de casus belli para los Estados Unidospara intervenir en Vietnam.

Su vida también le dejó momentos extremadamente duros como la muerte por guillotina de su cuñada (la guillotina era una práctica habitual en la Francia colonial), la condena a cadena perpetua de su mujer, la muerte de su primer hijo o de sus dos hermanas… Todos estos hechos le llevaron a odiar profundamente a la metrópoli. Sus discrepancias con la cúpula del partido también le valieron la pérdida del Ministerio de Defensa y la expulsión del politburó. Además, aunque siempre por parte de aquellos que se han enfrentado a él durante este pasado siglo, se le recriminaron crímenes de lesa humanidad por las matanzas de Hué.

Aun así, este hombre consiguió ser portada de la revista Time y obtener el reconocimiento de todas aquellas naciones que lucharon por su independencia. Detractores del gobierno comunista le describen como “uno de esos individuos capaces de pensar en Vietnam y no en su propio beneficio” o “un hombre capaz de oponerse al Partido públicamente”.

Sobre el autor: David González


David González Caballero es Maestro de Educación Primaria por la Universidad de Barcelona. Actualmente cursando el Posgrado de Guión Televisivo en la Universidad Pompeu Fabra. La geopolítica es su pasión junto con su vertiente literaria. Tiene en su haber más de 80 premios literarios tanto nacionales como internacionales. En 2011 publicó su primer libro “XVIII Anys de Contes”.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...