Mitt Romney debe tener grabada la famosa frase de “es la economía, estúpido” que se aplicó Bill Clinton hace ya (quién lo diría) dos décadas. El candidato republicano a las presidenciales estadounidenses viene centrando su campaña en el aspecto económico, criticando duramente el sistema fiscal de Obama y la alta tasa de desempleo que sufre el país.
La elección de Paul Ryan como candidato a la vicepresidencia por el Partido Republicano ha dejado boquiabierto a más de uno, que suponía que Romney intentaría reforzar su candidatura con un político de un perfil más internacional, que es el punto flaco del exgobernador de Massachusetts. El joven Ryan, además, se aproxima a las ideas liberales del Tea Party, como demuestra su labor de los últimos cuatro años, donde el ataque a las medidas impositivas de Obama y a la ampliación del Estado han sido constantes.
En estos días se está celebrando la Convención Republicana en Tampa, estado de Florida. Aquí, uno de los estados que se presuponen decisivos para dilucidar la victoria en las presidenciales, la candidatura (ya oficial) de Romney se está dando un baño de masas mediante discursos que apelan, como suele ser habitual en tiempos de crisis, a la economía y la unidad social en todos los ámbitos.
Así, Paul Ryan pronunciaba hace unas horas un brillante discurso en lo formal, a la altura oratoria del mejor Obama, y prometía crear 12 millones de empleos en los próximos cuatro años. El día anterior, la mujer del candidato a la presidencia, Ann Romney, era vitoreada incesantemente por un emotivo discurso donde describía las virtudes de su marido, su capacidad de trabajo y la preocupación por los que le han rodeado a lo largo de su vida. “Podéis confiar en Mitt”, decía señalando a cámara mientras a su espalda se proyectaban imágenes de su vida familiar.
Como no podía ser de otra forma, estuvo muy presente el orgullo de ser americano, y la “tierra de las oportunidades”. Dos aspectos representados por los discursos del excandidato John McCain, la gobernadora hispana Susana Martínez, el gobernador Luis Fortuño y la exsecretaria de Estado Condoleezza Rice, que cuestionó el papel internacional de Estados Unidos bajo la Administración Obama.
Sobre el autor: Javier Collado
Javier Collado es licenciado en Periodismo y Máster en Análisis Político y Medios de Comunicación por la Universidad Rey Juan Carlos. Cursa estudios de doctorado sobre política americana y un Grado en Ciencias Políticas. Ha colaborado con Radio Exterior de España (RTVE), Onda Cero y Marca. Dirige el proyecto Cuenta atrás.


